sábado, 5 de septiembre de 2009

Carta tres

Después de quedarme así, inmóvil
después de esa llamada que hasta hoy me ha dejado temblando... no sé que decir, no sé qué hacer... sólo estar así, viendo el marco de la ventana, pensando... qué? tampoco sé...
ha pasado ya un tiempo considerable, han ocurrido cosas que debieron ya abrirme los ojos, y mírame, paseando aún entre esos escombros que quedaron del pasado. Sí, ese pasado que pesa demasiado, pesa como la ausencia, como la sábana, como la noche... y te grito en mi mente, te grito por que así debió ser, te grito como cada cabello, pidiendo que lo acaricies de nuevo... ah! pero ya es inútil, poco a poco la niebla de la confusión se ha apoderado de mi... no sé si sentir algo más o algo de menos... preferiría la segunda, ¿sabes? alguien llegó, justo cuando te ibas, qué bueno que dejaste la puerta abierta, entró sin dificultad... llegó envolviendo este nauseabundo sentimiento con su lengua hasta pulirlo y dejarlo limpio, listo... para usarlo al amanecer...
sé que seguirás por ahí, en algún rincón de la cabeza, dejando sonidos metálicos retumbando cada vez que... que pase algo y tenga -inevitablemente- que recordarte...
'' no me hubieras dejado esa noche... por que esa misma noche encontré un amor...''

1 comentarios:

doeby dijo...

CArayy!! que buena carta... Creo que al que se la envias debería sentirse muy halagado... demasiado, que alguine escriba así para otra persona es magestuoso...
Sólo quiero decirte que olvido lo más importante:
Hablar...
Amigaaa animooo!!!
Yeah!! me encantoo tu frase del finall pff!!!