Era una mañana calurosa, muy calurosa eh, todos estabamos muy hambrientos y con bastante sed. Entonces no sé por qué llegamos a un almacén, parecía casi abandonado, pero ¡ah sorpresa! había de todo, desde una cajetilla de cigarros hasta... no sé qué, pero muchas cosas, entre todo el montón de fruta y verdura estaba ésta banana, que me hacia unos ojitos y casi la escuchaba gritar mi nombre para que fuera por ella y nos la comieramos... así lo hice.
Al llegar a la caja con la preciada mercancía, el Señor don Juan, que así se llamaba, con voz ronca y vieja dijo:
- ¡Deme quince pesos!
Todos lo miramos con asombro... pero ¿qué? el hambre era canija, cada quién sacó cinco y a compartir la buena banana, llena de beneficios y todo eso...
¡y qué provecho nos hizo!
((it's magic))

4 comentarios:
oh!
oo h!
ohhh!
is´t
Magyc!!!
you knoww!!
ah! y yo conosco esa pulcera!!!
ja ja ja...
Qué pasado el Señor don Juan!!
Yo se las habría dejado en 12.5O, nomás por la cara de hambre. Pero 15 es legalmente un robo cj cj cj
Y te entiendo que hayas pagado esa cantidad por una banana, soy amante de las bananas cuando viajo (y en tierra también). Son una fuente de energía insuperable, además de su sabor...
We all ♥ bananas..
Mexicana like it... ♫
la tipa de atras arruino la foto....mas cuidado donde ponen sus caderas la ultima ves.
ademas si tenian tanta hambre y el tal don señor tenia gran variedad en viandas....¿porque la estupida banana...cara?
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