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domingo 24 de enero de 2010

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-Señor, ¿de qué están hechas las estrellas?
Señor- las estrellas están hechas de la misma materia que tú...

- Y porqué ellas brillan y yo no?
Señor- Ambas brillan, ellas no notan su brillo pero tú sí... tú no notas el tuyo pero ellas sí...
para ellas, 'tú eres la estrella que brilla en el cielo'
((free))

jueves 14 de enero de 2010

...



Te tocaba las manos frías, en cualquier momento vendría la despedida, que más que despedida era una larga confesión, un listado de deseos que creíamos serían realidad...

lo era, lo son como ese librero que elegimos hace unas semanas para acomodar todo lo que teníamos aún en cajas o como esas cortinas rojas que cuelgan en la recámara, esas que tanto había soñado y no descancé hasta convencerte de que eran geniales e irían muy bien gracias a la luz que se colaba todas las mañanas... era real de tal forma que evitas apachurrar la pasta dental de en medio, o que camino a tu lado todas las tardes por la plaza... o cuando compruebo que tus pies se mantienen calientitos por la noche... sé que es real por que veo a la mesa y en lugar de flores hay dulces junto a tus cosas de la escuela...

Son cerca de las ocho de la mañana y tu despertador no para de sonar, el café ya está listo y en realidad no quisiera hacer mucho ruido al escribir, no quiero despertarte, porque después te darás cuenta de que todo esto es un sueño.




miércoles 6 de enero de 2010

Queja

aquí la banana más costosa del viaje hacia el sur.

Era una mañana calurosa, muy calurosa eh, todos estabamos muy hambrientos y con bastante sed. Entonces no sé por qué llegamos a un almacén, parecía casi abandonado, pero ¡ah sorpresa! había de todo, desde una cajetilla de cigarros hasta... no sé qué, pero muchas cosas, entre todo el montón de fruta y verdura estaba ésta banana, que me hacia unos ojitos y casi la escuchaba gritar mi nombre para que fuera por ella y nos la comieramos... así lo hice.
Al llegar a la caja con la preciada mercancía, el Señor don Juan, que así se llamaba, con voz ronca y vieja dijo:
- ¡Deme quince pesos!
Todos lo miramos con asombro... pero ¿qué? el hambre era canija, cada quién sacó cinco y a compartir la buena banana, llena de beneficios y todo eso...
¡y qué provecho nos hizo!
((it's magic))

domingo 3 de enero de 2010

¿algún propósito?

Bueno, ha terminado ya el año.
¿Qué nos espera? sabe, creo que podemos ser un poco más concientes para pisar seguros... bueno, no me quiero meter en problemas al hacer una opinión acerca de lo que nos pasa socialmente, podemos ser más organizados para que los que quieren hablar sólo lo hagan.
Hablaba del fin de año,
no comí uvas, olvidaron comprarlas
no barrí las malas energías, no desocuparon la escoba a tiempo
no fui a ver los fuegos pirotécnicos, hacía frío...
ésta vez sí dejé de hacer muchas cosas, por alguna cosa u otra...
pero sí corrí con las maletas, necesito viajar, exactamente al sur
sí brindé, grité muy fuerte salud!
sí abracé, necesitaba abrazar a los demás...
aunque ni siquiera hice propósitos como años anteriores, pero no me limitaré ahora los pondré y haber qué cumplo, nunca es demasiado tarde para comenzar


-Caminaré más a solas, claro de día. En la noche está un poco cañón.

-Tendré más silencios, para qué? para lo que se necesite.

-Trataré de admirar y elogiar más, no sólo con los ojos, hablaré lo necesario para decirlo.

-Participaré más en clase.

-Disfrutaré más lo mínimo para que lo grande me apantalle.

-no sé si dejé de fumar.

-no sé si dejé de hacerme historias en la cabeza.

-sólo sé que el móvil para seguirme moviendo serán los secretos que me esconden los libros, los sueños que me hagan levantarme con ganas y mis planes...


viernes 1 de enero de 2010

I


Parecía ser una noche bastante larga, tu lugar aunque ocupado, parecía estar vacío. Vacíos como ahorita estamos, nadie lo quería admitir, pero sí, nos hacías falta e inconcientemente con las fotografias de mano en mano te recordamos, varias historias se contaron de ti, muchas imágenes que pasearon durante la cena se quedaron dejando un buen sabor de boca.
Estaba haciendo frío a pesar de que la noche estuvo un poco despejada y el calor de las copas no permitía que nos quejaramos,
Parecía obra teatral mal actuada, somos pésimos actores, la boca decía una cosa y los ojos otra, no podíamos hacer bien nuestro papel,
Nosotros los pésimos actores que ven la tragedia con ojos de soberbia, de mofa, de no sé qué; a la comedia con ojos de asco, incluso envidia; somos los pésimos actores que no supieron trabajar la obra que escribiste en muchos años, hasta ahora el día final,
que por ser tan pésimos nos ahorraste mucho y concluíste tu obra maestra de la manera más elegante posible, así como fuiste a lo largo de la misma, elegante y sutil, como un color neutro, un sabor ligeramente picosito y unas pausas como suspiros...
poco a poco se hicieron pequeños tus puños,
poco a poco se apagó la vela y ya no pudiste seguir.
Aunque pésimos somos, la función debe continuar, función nueva y miserable, ya nos ves...

ahora las nubes me permitieron ver azul profundo, extrañamente hay una estrella más, es la tuya, lleva tu nombre mami...

miércoles 30 de diciembre de 2009

ahí no'más...








no sé porqué razón me acordé de un viaje a la Ciudad de México, un cuarto de hotel no muy pinchurriento, la banda, un montón de cervezas y una bolleta de Ajenjo... actitudes convencidas de tomar hasta vomitar esa cosa verde que parece astringosol y hablar y hablar, hasta dormir... qué raro!

...

Ayer estaba apunto de contar la historia de la fotografía anterior, no me fue posible, pero hoy, hoy sí.

Iba ya camino a vagar pensando muchas cositas, cualquier tipo de cosas, cuando noté el acelerón de quien iba conduciendo... pero oh sorpresa! el tren nos ganó, no era muy largo tardó cerca de quince minutos, mientras en la radio sonaban esas rolas pajonas que no queriendo te hacen tararear y gritar con jartas ganas ¡¡iiiiuu!!, los locutores con ese acento norteño tan pegajoso que uno no tarda ni medio día en hablar igual; Hablan de los que regresan del otro lado, del trabajo, de los que despertaban de su sueño norteamericano, o como se diga. Cuando sin más ni mas un niño se le acercó al chico que estaba viendo el tren, ése el de la foto, y le dio una bolsa llena de dulces y le grito 'Feliz viaje'. El chavo sonrió, guardó el bolo entre sus cobijas y coleó el tren... nos quedamos atónitos por tal acción, era como un triángulo: los locutores hablando de eso, el niño repartiendo dulces y el don que emprendía un viaje a quiénsabedonde, por quiénsabequérazones...
Ésta vez no hay punto para cerrar esta historia, la dejo así, sin final ni feliz, ni triste... me quedo sólo con la imagen...




'me dicen el clandestino'